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Friday, August 13, 2010

Triste

No se puede escribir si se está triste,
el oficio se atasca, predomina la línea pedregosa
por la que no puede fluir ni una palabra cierta,
el paisaje es escombro de nombres sin sentido
y los ojos erráticos no se pueden fijar en cosa alguna,
transcurre un coche despacio por el siglo pasado de la ventana
y se lleva arrastrando la poca magia que la imaginación,
sirvienta remolona del deseo, estaba queriendo construir
y queda sólo un tiradero de añicos vidriosos y salados,
no hay nada tan triste como un poeta triste
tratando de escribir en su tristeza.

Alejandro Aura

Sunday, October 18, 2009

de sombras, risas y maldiciones

"Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición."

Fragmento de "Rostro de Vos" (Mario Benedetti)

Saturday, October 03, 2009

Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales,
jugando llamarán;
pero aquéllas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar;
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aun mas hermosas,
sus flores abrirán;
pero aquéllas cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate:
¡así no te querrán!

(Gustavo Adolfo Bécquer)
(...hace tanto que no escuchaba ese poema)

Tuesday, April 28, 2009

ALEGRÍA !!!!!!!!!! =D

Y súbita, de pronto,
porque sí, la alegría.
Sola, porque ella quiso,
vino. Tan vertical,
tan gracia inesperada,
tan dádiva caída,
que no puedo creer
que sea para mí.
Miro a mi alrededor,
busco. ¿De quién sería?
¿Será de aquella isla
escapada del mapa,
que pasó por mi lado
vestida de muchacha,
con espumas a cuello,
traje verde y un gran
salpicar de aventuras?
¿No se le habrá caído
a un tres, a un nueve, a un cinco
de este agosto que empieza?
¿O es la que vi temblar
detrás de la esperanza,
al fondo de una voz
que me decía: 'No'?

Pero no importa, ya.
Conmigo está, me arrastra.
Me arranca del dudar.
Se sonríe, posible;
toma fuerzas de besos,
de brazos, hacia mí;
pone cara de mía.
Me iré, me iré con ella
a amarnos, a vivir
temblando de futuro,
a sentirla de prisa,
segundos, siglos, siempres,
nadas. Y la querré
tanto, que cuando llegue
alguien
- y no se le verá,
no se le han de sentir
los pasos- a pedírmela
(es su dueño, era suya),
ella, cuando la lleven,
dócil, a su destino,
volverá la cabeza
mirándome. Y veré
que ahora sí es mía, ya.

(Fragmento de La voz a ti debida de Pedro Salinas, 1933)
La alegría no cabe en mí :)

Sunday, November 30, 2008

"¡Ah, sabios de la Edad Media!

¡Ah, Alberto el Grande, Averroes, Raimundo Lulio! Vosotros no pudisteis ver brillar el gran sol de la piedra filosofal, y he aquí que sin estudiar las fórmulas aristotélicas, sin saber cábala y nigromancia, llega un hombre del siglo decimonono a formar a la luz del día lo que nosotros fabricamos en nuestros subterráneos. ¡Pues el conjuro! Fusión por veinte días de una mezcla de sílice y de aluminato de plomo; coloración con bicromato de potasa o con óxido de cobalto. Palabras en verdad que parecen lengua diabólica."

(fragmento de El Rubí, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Friday, November 28, 2008

Cantemos el oro

"Cantemos el oro, que cruza por el carnaval del mundo, disfrazado de papel, de plata, de cobre y hasta de plomo."

(fragmento de La Canción del Oro, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Aire dantesco

"Aquella especie de poeta sonrió; pero su faz tenía aire dantesco. "

(fragmento de La Canción del Oro, en Azul..., Ruben Darío 1888)
Negrita

Cerebro de loco

"Entonces, en aquel cerebro de loco, que ocultaba un sombrero raído, brotó como el germen de una idea que pasó al pecho, y fue opresión y llegó a la boca hecho himno que le encendía la lengua y hacía entrechocar los dientes. Fue la visión de todos los mendigos, de todos los suicidas, de todos los borrachos, del harapo y de la llaga, de todos los que viven, ¡Dios mío!, en perpetua noche, tanteando la sombra, cayendo al abismo, por no tener un mendrugo para llenar el estómago. "

(fragmento de La Canción del Oro, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Wednesday, November 26, 2008

"Aquel día...

... un harapiento, por las trazas un mendigo, tal vez un peregrino, quizás un poeta ..."

(fragmento de La Canción del Oro, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Sunday, November 23, 2008

Una mañana se levanta triste:

"Todas las veces anda mi amor rondando;
todo lo veo.

(...)

Aquí todo lo veo, rondando.
Hoy lloverá sobre los árboles calientes
y la ciudad se poblará de un ruido húmedo cayendo."

(Alejandro Aura )
**El título de la entrada pertenece a otro poema, también de Alejandro Aura

Este poema, como notarán, no es de Rubén Darío. Es una interrupción en la línea poética de este mes. Hoy yo amanecí triste, triste y debilucha, y cuando me pasa eso me da una necesidad horrible de escribir, de llenar hojas blancas con palabras melancólicas, colores grises, llantos desesperados, desgarradores, exagerando la tristeza de una mañana de domingo...

pero no puedo, me fue negado el don de la palabra, y cada verso que sale de mí me avergüenza y me frustra. He aprendido a superar eso, busco el alivio en otro ejercicio: leyendo la poesía de los demás, buscando en mi limitadísimo repertorio de poetas favoritos (que poco a poco, afortunadamente, va creciendo) las palabras que describan mi sentir. Y luego, hago mío al poema elegido, lo leo y me siento convencida de que dice lo que quiero que diga, y puede ser un poema de amor y lo hago de guerra, y puede ser un poema de soledad y lo hago de amor.
Y llega el alivio.

Alejandro Aura está en esa lista. Y me llega al corazón. Cáncer. Y me hace llorar. Lo que se acaba, lo que se acaba de verdad. Lo que sufre, lo que sufre de verdad. Cuerpo.
...pero al final siempre llega el alivio. Dentro de lo triste, en sus versos, siempre encuentro paz ¿alegría?, no sé si era él o es mi interpretación. Creo que era él.

A pesar de que cada que puedo me doy la oportunidad de conocer nuevos poemas/poetas, de todos modos hay versos que se me quedan tatuados, que sirven para todos los casos, que alivian en todas las situaciones. Hoy quise buscar un poema nuevo y el intento fue lo que escribí arriba, pero seré sincera, el poema que dice lo que hoy siento es otro. Es uno que ya había escrito en este blog y que es muy recurrente en mi cabeza (y mucha veces me he aguantado las ganas de escribirlo nuevamente aquí).

Pero hoy no:

De toda libertad,
palabra por palabra, digo,
(y me cae que mi corazón es cierto)
canto, holgazaneo,
para que me mires y digas: qué desperdicio de horas,
envidiable.
Poseo el don del tiempo,
la catrina calma y el más chicho recreo:
uvas de sol y luna,
uvas de estarme solo todo el día,
uvas de hablar contigo y de que me oigas
porque como yo
quieres hablar con alguien
de esta prodigalidad del mundo. Y es cierto,
todos los caminos van a tu boca
y van a que tú puedas decir lo que te dé la gana–
Caminaras, horas enteras caminaras,
ciento cincuenta pesos de zapatos
una noche caminaras, cientos de angustias juntas
te acabaras–
y ni hablar de todo lo profundo, qué caray,
yo mejor desentono pero canto,
te invito un café,
te quiero,
te llamo a las cuatro de la tarde,
gentecita,
gentecita mía,
porque elegí en el mundo (y cómo no)
los días de sol para vestirme de colores– que te pica
el miedo, que te dice,
que te unta su nata pegajosa,
que te dice que no
y a mí que me desespera–.
Pero con una concha grande me muerdo los bigotes,
como mangos a las doce del día,
viviendo claramente (en serio)
para que no se te aparezca nunca
la nebulosa esa desgraciada
de mi melancolía.
Qué más quieres.


(Alejandro Aura)
--
y hoy, aunque no haya sol, me quiero vestir de colores. Me gusta el frío, ese de afuera, no el del corazón. Y hoy podría hacer frío en los dos lados, pero no.
Rezo, aunque no sea creyente, que su cuerpo sea fuerte y que mañana todo vuelva a ser igual. Que no sufra, ni ella ni los demás.
Y por otro lado espero que él, si hoy no está sonriendo, lo haga. Que sepa que le espera una vida llena de alegría, que sepa que se lo prometo. Yo lo sé.
Que sonría, porque lo quiero. Que sepa que lo quiero.

"Y desde entonces,

en las boardillas de los brillantes infelices, donde flota el sueño azul, se piensa en el porvenir como en la aurora, y se oyen risas que quitan la tristeza, y se bailan extrañas farandolas alrededor de un blanco Apolo, de un lindo paisaje, de un violín viejo, de un amarillento manuscrito."

(fragmento de El Velo de la Reina Mab, en Azul..., Ruben Darío 1888)

El del ritmo...

"Perdida mi alma en la gran ilusión de mis sinfonías, temo todas las decepciones. Yo escucho todas las armonías, desde la lira de Terpandro hasta las fantasías orquestales de Wagner. Mis ideales brillan en medio de mis audacias de inspirado. Yo tengo la percepción del filósofo que oye la música de los astros. Todos los ruidos pueden aprisionarse, todos los ecos son susceptibles de combinaciones. Todo cabe en la línea de mis escalas cromáticas."

(fragmento de El Velo de la Reina Mab, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Saturday, November 22, 2008

Quejumbrosos

"Por aquel tiempo, las hadas habían repartido sus dones a los mortales. A unos habían dado las varitas misteriosas que llenan de oro las pesadas cajas del comercio; a otros unas espigas maravillosas que al desgranarlas colmaban las trojes de riquezas; a otros unos cristales que hacían ver en el riñón de la madre tierra oro y piedras preciosas; a quiénes, cabelleras espesas y músculos de Goliat, y mazas enormes para machacar el hierro encendido; y a quiénes, talones fuertes y piernas ágiles para montar en las rápidas caballerías que se beben el viento y que tienden las crines en la carrera.

Los cuatro hombres se quejaban. Al uno le había tocado en suerte una cantera, al otro el iris, al otro el ritmo, al otro el cielo azul."

(fragmento de El Velo de la Reina Mab, en Azul..., Ruben Darío 1888)
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Cuando se hizo la repartición, a mí me tocó una hectárea de cielo azul, unos calcetines rojos, 7 duendes que cuidan de mí, una guitarra desafinada, una biblioteca empolvada, algunos gramos de buen humor, un ratoncito mudo y una cajita que, cuando se abre, le entra a uno una curiosidad inquieta por comprender los fenómenos de este mundo.
Ahh esas haditas traviesas
... pero yo no me quejo.

Thursday, November 20, 2008

Carro tirado por coleópteros :)

"... en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería ... "

(fragmento de El Velo de la Reina Mab, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Wednesday, November 19, 2008

Con toda la cachaza de un poeta

"Me despedí del viejo lanchero, y a pasos elásticos dejé el muelle, tomando el camino de la casa, y haciendo filosofía con toda la cachaza de un poeta, en tanto que una brisa glacial, que venía de mar afuera, pellizcaba tenazmente las narices y las orejas."

(fragmento de El Fardo, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Tuesday, November 18, 2008

Maldición del vientre

"Su mujer llevaba la maldición del vientre de las pobres: la fecundación."

(fragmento de El Fardo, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Monday, November 17, 2008

"Y empezó la charla,

esa charla agradable y suelta que me place entablar con los bravos hombres toscos que viven la vida del trabajo fortificante, la que da la buena salud y la fuerza del músculo, y se nutre con el grano del poroto y la sangre hirviente de la viña."

Negrita(fragmento de El Fardo, en Azul..., Ruben Darío 1888)

"Allá lejos,

en la línea, como trazada por un lápiz azul, que separa las aguas y los cielos, se iba hundiendo el sol, con sus polvos de oro y sus torbellinos de chispas purpuradas, como un gran disco de hierro candente. "

(fragmento de El Fardo, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Sunday, November 16, 2008

Risa que enciende la sangre

"Estaba en el centro del estanque, entre la inquietud de los cisnes espantados, una ninfa, una verdadera ninfa, que hundía su carne de rosa en el agua cristalina. La cadera a flor de espuma parecía a veces como dorada por la luz opaca que alcanzaba a llegar por las brechas de las hojas. ¡Ah!, yo vi lirios, rosas, nieve, oro; vi un ideal con vida y forma y oí, entre el burbujeo sonoro de la linfa herida, como una risa burlesca y armoniosa que me encendía la sangre."

(fragmento de La Ninfa, en Azul..., Ruben Darío 1888)

Saturday, November 15, 2008

"Era un día de primavera.

Yo vagaba por el parque del castillo, con el aire de un soñador empedernido. Los gorriones chillaban sobre las lilas nuevas, y atacaban a los escarabajos que se defendían de los picotazos con sus corazas de esmeralda, con sus petos de oro y acero. En las rosas el carmín, el bermellón, la onda penetrante de perfumes dulces; más allá las violetas, en grandes grupos, con su color apacible y su olor a virgen. "


(fragmento de La Ninfa, en Azul..., Ruben Darío 1888)